jueves, 26 de diciembre de 2013

SIN NOMBRE

Y la luz entraba por los ojos de la noche
embriagando a los amantes
que se buscan como fieras.
Y la música hacía estallar el silencio
sin despojarlo de nada
dejándolo a campo abierto.
Y ya no había más palabras
que no evocasen las manos
los brazos
o las piernas.

EL PÁJARO DE LA NOCHE

En los dedos de la noche
presiento el tacto del cosmos
el roce de los cuerpos
la implacable entrega del amor
en sus actos diminutos.
 
A veces vuelvo a ser niño
como cuando antes te veía
y me enamoro del cielo
y me detengo ante el aire
que contiene las notas
y lo que vive entre ellas.
 
A veces vuelvo a ser hombre
y me desprendo del todo
y me enarbolo de estrellas
que son el cuerpo del sueño
que escucho toda la noche.
 
 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Abrázame, el cielo se está rompiendo.

Y serán los sueños oscuros los que dibujen tu ausencia, dentro del paño azul de mi garganta.


Quédate esta noche.
Vamos a ver la luna llena

que se levanta.
 

Agárrate fuerte
El cielo se está rompiendo
 

No quiero volver a estar solo
con mi sueño más oscuro.
Abrázame, 

el cielo se está rompiendo

Yo no quiero volver a estar solo

con  mi sueño más oscuro.
Abrázame
El cielo se está rompiendo.


Darkest Dreaming
David Sylvian





jueves, 19 de diciembre de 2013

EL HOMBRE MÁS SOLO DEL MUNDO O LA DECONSTRUCCIÓN DE UN POEMA

Tengo una soledad                         Las paredes se van,
tan concurrida                                 queda la noche.
tan llena de nostalgias                    Las nostalgias se van,
y de rostros de vos                          No queda nada.
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón./ Tengo una soledad que no da treguas, ni besos en la frente, ni tiempo de perdón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor. / Tengo una soledad llena de rostros, de besos extraviados y labios que no son.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición./ Estoy lleno de sombras, de dudas y deseos, de rabia y alguna maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos. /Mis huesos se diluyen, y gritan de tristeza, sin brillo y sin amor.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada. /Pero tu rostro de vos ya no me mira, se escapa de mi aullido y pierde la razón.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada./Las paredes se van, queda la noche. Las ausencias se van, me quedo solo.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada./Ya sin rostro de vos cierro los ojos y es una soledad tan despiadada.


SEPTIEMBRE

Un día soñé que volvía desde lejos y estabas en la casa, sentada en tu jardín de paredes tapizadas. Yo entraba despacio buscando aquellos pasos, midiendo mis recuerdos y hablando sin vocales. Vos me mirabas sin moverte y tu voz era el alivio, un puerto señalado. Tus manos, como pájaros buscaban mi semblante, tocando con el alma mi cuerpo dislocado:
          Soy el que regresa para oírte en esta tarde de septiembre. Soy el silencio del entierro, el amor de los perdidos. Soy tu llanto y tu consuelo, tu añeja remembranza y tus ojos, madre mía.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

EL TIEMPO

A la entrada del tiempo
hay una escalera sin margen,
un zaguán de suelo rojo
con floreros desechables
y cristales de colores.
En el quicio del cosmos
hay un cuerpo retorcido,
unas manos sin lectura
y un escalón que lleva al día.
El que anda se detiene,
por ver si logra despojarlo
de las visiones sin recuadro
y de sus ojos entornados.

El que anda se detiene,
el que llora se consuela,
el que añora se entristece
y el que ama, el que ama
se transforma.


A Paloma H.B en el día de su cumpleaños.


martes, 17 de diciembre de 2013

DESPEDIDA

Desnuda, sentada en el borde de la cama
apoyas tu mano izquierda sobre un hombro.
De la longitud de tus dedos nace un río
que desciende por tu espalda, que es
una basta llanura tallada por las rosas.

Estás inmóvil, mirando el rectángulo azul
de la ventana. El aire también está inmóvil
y tus pies, apoyados sobre el suelo,
perciben el bronco ardor de mis arterias.

Extravío mis ojos en los montes, 
en los pétalos negros del valle consagrado.

Extravío mis dedos en las aguas,
en la sombra sedienta de la flores .
Acaso soy un puma, un trueno, 
un espasmo, o un paso, 
mal paso que se pierde,
en el sumidero abismal
de la memoria. 



viernes, 13 de diciembre de 2013

EPIFANIA

Un fruto maduro, fulgente,
se precipita sobre el tapiz de las hojas,
constelando el torso dorado del día.
Un pájaro oscuro salta sobre las ramas
declamando una a una las frases del árbol
que es también oscuro.
La mirada de Ordiseo 

navega por el fuselaje 
quemado en otros tiempos,
por los hilos de la trama
que hoy su vientre protegen,
como una serpiente de sal
que viaja por el tiempo,
vestida de laureles
tiznada de madreselvas
y de bronce.

El CORAZON DE LA VIDA

Sentado en el brazo del río
dejo fluir el ámbar que crece
como una flor en mi frente.
Hundidos los pies 
en la fluidez marrón del cauce
añoro tu aroma que crece
como otra flor en mi espalda.
Acaso sea el murmullo del agua
que se interna  como el mar
en la caverna de mi sombra,
en la columna de mi risa;
acaso sea
que te espero desde siempre
como esos amantes fieles
que no cejan en su espera
ni en su empeño por estar
junto a este afluente marrón,
donde tu amor y mi amor
son una gota en el océano,
en el corazón latente de la vida.



jueves, 5 de diciembre de 2013

LLEGADA

Sin hacer honor a la verdad, habrá un primer encuentro y un abrazo. Un primer impacto entre tus astros y los míos, una revelación sin concesiones.
Estoy de pie en el ombligo de tu espera. Mis manos sostienen mi rostro que es añejo. Mis pies andan por los pasos que darás mañana y mi voz es el cuerpo, el llamado de los montes, que te esperan desde siempre.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL CAMINO DE LOS SUEÑOS

En el amanecer tenía tantos sueños
que era difícil contarlos. 
Algunos tenían nombre propio, 
apellido de bestiario y un sombrero. 
Otros eran sólo sueños,
sin más firmamento que su espalda torcida. 

Algunos eran toscos, sin voz ni cordel. 

Pero pasó que la vida gastó sus visiones.
Uno a uno fueron pasado y fueron recuerdo. 
Abrieron la puerta y salieron, 
unos al cielo y otros a tierra,
para no volver ya nunca.

FALDA FLOREADA

El sol sube los escalones de tu falda, 
atraviesa las flores amarillas 
y se estampa contra el suelo. 
Escala el cuerpo del día,
que flota en el aire esquivando estrellas,
hoy llenas de viento. 
Luego se dispersa y vuelve a ser río, plumajes y arbustos. 

Los pájaros lloran por todas sus plumas
y besan las piedras que huelen a tiempo.
El sol asciende tu pliegue floreado, 

abraza tus pechos y vuelve a ser tiempo.

martes, 3 de diciembre de 2013

LA PARED VACÍA

En las paredes vacías brotan hojas que relucen,
manos que se abrazan y besos que se abarcan.
En las paredes sombrías nacen gotas de rocío,
nubes pasajeras y lluvias memorables.
 

La raíz antigua viene por las noches
al suburbio de mi sueño:

Está vestida de antaño, de fragua y de instrumento.
Yo, que apenas sé hablar, la recibo tras la puerta.
No vaya a ser que despierte y quede a solas, sin nada.


viernes, 29 de noviembre de 2013

EVOCACIÓN DEL RIO

Sube el invierno terso
por los brazos de las enredaderas,
por el tronco de los álamos
y por los pliegues del agua.

Sube una señal de antaño,
un rostro ajado repleto de señales,
unas manos que rozan
y un tallo desigual, nacido de la espera.

Así, la estación de la escarcha
sube por mi frente, por mis ojos
se instala en mi refugio
y me hace vulnerable. 

Entonces mi rostro se viste de recuerdos,
mis brazos amarillan 
y el tronco se desborda
sobre los pliegues del agua,
que es lenta, marrón
debajo de los sauces.


BUEN PUERTO

Desde los confines del anhelo, arriba el amor  sin permiso y se viste de arcilla, de tesón y de hojarasca, con el fin de perpetuarse. 
El amor se mece y dispersa, se disfraza de templo, morada de caricias y de barcos.
El amor es tu rostro, tu espalda o tu ausencia; la falta de sueño, el verbo presente. 
El amor son tus ojos, los besos futuros. En resumen, el amor sos vos, de noche y de día.
A L.F.
 

sábado, 23 de noviembre de 2013

LA TARDE

Camina lenta la tarde
hacía la curva del cielo
donde la noche descansa
como un ardiente animal.
De su mano van los vientos
las hojas y los placeres
sedientos de una penumbra
que nunca llega a tocarlos.
De su mano van mis sueños
las hojas y las tristezas
sedientos de una estación
donde poder descansar
cerrar los párpados
no hablar más
y soñar sin piedad
con el pliegue de los valles
y los ríos.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Querencia

Ha querido la luz
hendida de silencios
posarse sobre el hielo
tragarse los umbrales
y quebrarse
hundiendo su cuerpo
en el río que ruge
como un tigre sediento.
Acaso vengo y voy
como un clamor
o una serpiente.
Acaso vengo y voy
como el lagar
de todas los enigmas
que se niegan a mostrarse.
Quiero hablar
quisero decir
pero el silencio 
se recuesta con mi frente.
Quiero ver
arder de viento
pero tus ojos
ya no hablan.
Se fue la luz
y el humo azul.
Se fue tu voz
con el eco de los sauces.

 

lunes, 11 de noviembre de 2013

SALVADORA

Y vendrá tu cuerpo tendido en el alba
a ungir mis plegarias de cálidas noches.
Y vendrán tus labios de exacta fragancia
a unir mis costados con hábiles manos.
Y vendrá también tu voz de cencerro
a urdir mis lamentos con mieles sombrías.
Y vendrá el sol de tus dientes,
la luna del pecho,
buscando tristezas para desterrarlas.
Y vendrá la mueca sensual de tu risa
a hinchar mis bodegas con almas plegadas.

Soy el tripulante de un barco que naufraga
en aguas violentas sin tregua posible,
salvo el crepúsculo, anclado a tus brazos.

ANDARES

EN su andar,
las hojas discurren por vértices ciegos,
por huecos sin rostro, por alas sin cielo.

En su andar,
las palabras abruman al ciego,
deslumbran al sabio y embrujan al tiempo.
En su andar, 
el placer desentierra diamantes,
abraza los cuerpos y estalla los versos.

En su andar,
la pasión se declara insalvable, 
plagada de nubes:
Y discurre,
y abruma,
y deslumbra,
y abrillanta la luz que retiene tu ombligo.

sábado, 26 de octubre de 2013

EL NAUFRAGO

Estuvo perdido en su laberinto durante muchos años, hasta que sus lamentos dejaron de ser eco en los cielos y sus pasos se convirtieron en pájaros; hasta que su mirada se hizo arena y sus manos se quedaron ciegas.
Y con la herida de cada amanecer se preguntaba qué hacer, cómo escapar de las sombras o dormir sin encontrarse fragmentos.
Su corazón estuvo lleno de preguntas, de mapas. 
Su corazón se hizo trizas, hendido por las piedras, cayendo  sin asombro al cauce de la sangre. 
Su corazón fue la casa de un amor sin aciertos, el lóbrego templo de un río que dormía.
Su corazón fue la puerta, el tiempo las baldosas, la nación de los árboles y el canto de los gallos que se quedaron sin rostro, sin un mañana probable, porque a la vuelta del tiempo se fue quedando sin rimas, sin notas y se cerraron sus ojos.

viernes, 11 de octubre de 2013

DESDE EL AVERNO

Él dice en silencio
que siempre está solo, 
como esos inviernos
que visten la escarcha.
Su mundo es escaso:
el patio, el damero, 
las puertas cerradas
y el sueño perpetuo.


LA soledad viene de adentro
como un barco a ciegas
que parte su rostro sin mano piadosa.
 
Es una soledad sin memoria, 
huérfana, despiadada que se esconde.
ÉL dice en silencio 
con ojos de asombro,
el ruido del tiempo me da tanto miedo. 
 
 

LA MORADA

ELLA es el hogar que no tendré,
un lagar que soñaré los días sin horizonte.
Ella es el amor que morirá de ausencia,
la vanidad impía 
y los deseos de pertenecer. 
Ella es el hogar que extravíe,
el sueño que descansa
y el tranvía que pasa por mi puerta
como un pájaro que no cesa
en su empeño de quitarme los ojos.
 

jueves, 10 de octubre de 2013

LA NADA

DESDE la espalda de la noche los sueños ruedan sin dueño pidiendo refugio.
Abro los ojos y todo está inmóvil en medio del alba. Los barcos aúllan, los trenes navegan y los árboles sin nada que decir, se levantan.
Desde mi espalda la nada deambula por  puertos cegados. En mi ya no hay nada y cierro los ojos en medio del tiempo. Mis manos aúllan, mis húmeros lloran y mis ilusiones sin nada que ver, se mueren de asfixia.
En mi los desiertos, el cántaro roto, la voz que no cesa y el grito que ya no me salva.

ESPACIO SIN MÁRGENES

DEL POETA JUAN GONZALEZ

Espacio sin márgenes

Ella vuelve malherida
porque se fue
arando el aire
con sus patas rojas
y jamás se detuvo
hasta estrellarse contra el cielo

nunca se supo por qué
se fue
tampoco el itinerario
de su vuelo
sólo se sabía
que quería volar
y salir de las ciudades
donde vivía esperando
un llamado

eso oímos decir
pero no las voces
que ella escuchaba
de noche
cuando mirando el cielo
desde la ventana
tenía visiones

después se sentía pequeña
envuelta por una corriente
que la hacía temblar
qué es esto se preguntaba
aterrada
no es nada no es nada
decía una voz
sólo es tu visión
del espacio sin márgenes.

Ante la desazón de la espera, "ella quería salir de las ciudades, donde vivía esperando un llamado"
Un texto enorme, universal, porque todos, de alguna forma, esperamos un llamado, o miramos el cielo desde una ventana.

lunes, 7 de octubre de 2013

EL LABERINTO



ÉL antes moraba otra casa, de dulces pasillos y patios abiertos, de pétreas baldosas y recios arbustos.
Con oficio de orfebre talló cada piedra, cada acceso de luz a las almas benditas que con cada día rociaba de amares. Este había sido su hogar verdadero, de fieles columnas y claras estancias. Su sangre corría por cada cimiente, por cada pestillo y por el jardín. Pero un día, ciego de ardores, sus cauces se fueron siguiendo visiones, probable horizonte de margen finito. Él sabía que después del ciclón la nada se haría. Que después de la lluvia vendrían días aciagos de vértigo y rabia, de andar sin espejos con hombros prestados.
HOY, a tanta distancia recuerda aquel cielo con ojos de sombra, oprime su ceño, aprieta las manos y queda en silencio, oyendo al gorrión que retuerce frontales. Piensa, piensa...
...algún día la lluvia otra vez le será compañera y hará que el gorrión vuele libre, sin pausa al destino.

domingo, 6 de octubre de 2013

ALIVIOS

Desde la muralla observa,
mientras la soledad toma su mano,
el horizonte.
Él sabe que vendrá a liberarlo,
que por fin la espada
cumplirá su cometido.
Él sabe
y esto lo alivia.

jueves, 3 de octubre de 2013

ANCESTRAL

Un rumor de algas sueña mi sueño
y abre la puerta despacio
con el denso aroma de la espera.
Un temblor de más me desquicia
y rompe las aldabas oxidadas
con el negro trueno de lo muerto.
Una tiniebla sueña mi abismo
y cierra las flores despacio
con el pesado paso de las horas.

Soy acaso el dueño de mis yerros
el perro que arremete contra el amo
la raza ciega sin pigmento
que sube desde las profundidades
de la edad perdida y olvidada.

El todo, sobre la nada

El pan sobre la mesa
la ropa sobre los trenes
y el sabor de tus labios
sobre mi espasmo.

El tiempo sobre la silla
la luna sobre la almohada
y el saber de tus ojos
sobre mi palma.

El río sobre la acera
la estrella sobre los muebles
y el sudor de tu espalda
sobre mi pecho.

El alba sobre la entrada
la espada sobre la cama
y el ansia de tus piernas
sobre mis muslos.

El ruido sobre el silencio
la escarcha sobre los vientos
y el sabor de tu sexo
sobre mi frente.

El viento sobre las hojas
la espuma sobre los cuerpos
y el ardor de tu cuerpo
sobre mi mundo.

miércoles, 2 de octubre de 2013

LA ESPADA

Hubo días sin perdón pero también de dicha

Cientos de palabras abren su boca en su manos
ansiosas por salir al vértigo del cielo.
Cientos de recuerdos abren sus ojos en su ceño
ansiosos por actuar templando las palabras.
Cientos de recuerdos, de tristezas rezan en su espalada
prestas a viajar al puerto que lo espera.
Cientos de cajones, de objetos inservibles 
llenan los pasillos. 
Es hora de vaciar la casa
para que otros pasos lunezcan en sus flancos.
Es hora de vestirse el cuerpo de esperanza,
hora de soñar con un mañana venturoso, de cerrar
y abrir los brazos para que el aire luzca breve.
Es hora de vivir desde la acera del destino,
hora de aliviarse los pesares y acabar.
Por eso, recorre los pasillos en busca de la espada
que acabará cegará por fin su soledad desconsolada.
El filo está presto en la cresta del tiempo
y un galeón violeta se llevará su cuerpo
hasta el justo lugar, donde descanse para siempre.