jueves, 21 de noviembre de 2013

Querencia

Ha querido la luz
hendida de silencios
posarse sobre el hielo
tragarse los umbrales
y quebrarse
hundiendo su cuerpo
en el río que ruge
como un tigre sediento.
Acaso vengo y voy
como un clamor
o una serpiente.
Acaso vengo y voy
como el lagar
de todas los enigmas
que se niegan a mostrarse.
Quiero hablar
quisero decir
pero el silencio 
se recuesta con mi frente.
Quiero ver
arder de viento
pero tus ojos
ya no hablan.
Se fue la luz
y el humo azul.
Se fue tu voz
con el eco de los sauces.