viernes, 28 de febrero de 2014

ELEGIA

MADRE,
a veces yo te espero
como se espera a las flores,
como se espera a la lluvia,
o a los silbidos del viento.

A veces yo vierto el jardín
que duerme lunas de nácar,
sobre tu alfombra de azahares.
Tomo asiento despacio,
perfil al poniente
y empiezo a pensarte,
para ver si te acercas
y me ves con tus manos.

A veces a lo lejos,
aún puedo sentir 
la colisión de tus dedos
sobre mi frente de luna.

A mi Madre, Norma J. Soria
Fallecida el 28 de Febrero de 2007

jueves, 27 de febrero de 2014

EL ESPEJO





DEJA pasar ese instante
mientras la luz
extingue la sombra de tus manos.

Deja las hojas abiertas
las ventanas en los árboles
y a tus caderas 
en la proa de mi sexo.

Déjame entrar
hendiendo 
el manto floreado de tu falda
la exhalación dulce de tu azufre
que sulfura mis venas
y mis dientes
atormentando la estela
que dejas al irte
siempre.

Deja que vuele una vez más
sobre la risa de tu vientre
o las ramas de tus brazos
que descienden por mi espalda.
Déjame entrar una vez más
al laberinto de tus piernas
donde me esperan los espejos
que me devuelven mi semblante.
  

LA PLAZA


LA fuente en el centro
y los álamos en recuadro perfecto
dibujan con precisión 
la humildad de la plaza
a esta hora de la siesta
en la que se oyen los ojos del viento
volando sobre la voz de las acequias.

Un niño azabache
sentado en un banco gris
mueve sus alas
y canta entre dientes
con voz de tempero 
y cuerpo de pluma.

Su índice dibuja países
cometas
lugares que al fin él verá
por esas cosas de la vida.

En ese instante
un quetupí revienta el silencio
y el niño sonríe.


martes, 25 de febrero de 2014

AL QUE SIENTE

IRREMEDIABLEMENTE
a los que sienten
el hacedor los condena 
a proas sulfuradas
a la incomprensión.

Nadie puede ni debe
refutar esta verdad ineludible
como el aroma de las piedras
o el canto de las aves diminutas.

En recompensa
en su enorme sabiduría
los abisma a bregar 
el escorzo de las hojas
el viento abisal
cobijando los pequeños íncubos
que nacen de su espalda
de sus brazos
como flores que oyen
o árboles que cantan
música que vaga 
por el mundo.


Quien siente hasta el alma
sufre hasta el fondo.
Quien oye la sombra
eleva su lengua.
Quien habla con signos
desarma relojes
y puebla planicies
con sueños celestes.

EL NORTE

PERSONALMENTE te amaba
desprovisto de  piedad y respeto.
Te amaba y además 
te pertenecían mis defectos
mis aciertos y desdichas.
Te eran dados mis recuerdos
más sublimes 
que el tiempo había borrado:
 

Recuerdos sin rostro ni estatura
sin fragancia ni perdón
como dagas en el alma.

PERO después de todo
quién desea la posesión 
de tanto aluvión desesperado
de tanta fe sin objetivo.
Quién desea el desorden
de los puntos cardinales
y el horror del fracasado:

Escombros ya sin eras
maderas sin orillas
y de un golpe
la muerte en la venganza.

sábado, 22 de febrero de 2014

TIEMPOS

AHORA lo sé.
Existe un lugar
en el que las estrellas reposan.
Existe un ahora
dentro de la vasija del tiempo
y existe un ayer
dentro de cada uno de nosotros.
No obstante
un mañana, tal vez
ya no exista.

viernes, 21 de febrero de 2014

MÚSICA

 

BAJO despacio al margen del río. 
Me detengo y observo el viento 
entre los árboles enormes. 
Cierro los ojos, abro mi pecho
para que ninguna nota quede fuera. 

Ahora mismo soy la música, 
el viento y el canto eterno de los pájaros.

ECO DE ALAS

El invierno navega como un pájaro
a través del aire que gime en los almendros.
 

Mi corazón se esfuerza en oír sus estertores
pero el viento norte devora todo lo audible

y la fosa del yunque se queda a ciega.

Desprovisto de señales,
veo el papel sobre la mesa pobre,
las migas del fuego que agonizan
y la lengua que lame mi sombra.
 

No hay más amor ni más duda.
Solo queda el frío 

navegando mis recuerdos.

LA SENDA

EN ocasiones mi corazón muere de tristeza, 
de frio, de jazmines.
Mi palidez efímera se adhiere al liquen

y el invierno repta por las hojas. 

He venido desde lejos, 
tanto como he podido 
y ahora he de seguir 
la inefable senda de lo factible, 
donde hoy veo un gorrión muerto. 
Su cuerpo diminuto no es parte del aire, 
pero su agonía sigue oyéndose a lo lejos. 
Entonces sigo caminando.

martes, 18 de febrero de 2014

EL CRISTAL ROJO

MIRO a través del cristal rojo del zaguán
y percibo la silueta de la gente que pasa
bajo la lluvia en una y otra dirección.
Mis dedos pequeños acarician los
bultitos rojos del cristal translúcido.
Están fríos ¿Sabes, Hermano?
Tengo frío detrás de la puerta de entrada,
del zaguán y del cristal de escamas rojas.

Mi cuerpo tiembla al pensarte desnudo,
jadeando como un pez en el barro,
sin poder respirar ni remitir los abrazos;
sin poder llorar ni descansar ya más.

Hoy llueve
y la gente va y viene como barcos sin timón
con la risa caída y la ropa solapada.
Alguien sin rostro se detiene ante la puerta
y dibuja un pez en el cristal.

Hermano:
Tengo tanto frío en esta casa,
que mi mis huesos quieren dejarme
y seguirte al pozo donde yaces,
desprovisto de nombre y de plegaria.
Pero sé que hay un lugar
donde ruedan las piezas de la eternidad
con un banco de madera
en el que sin pausa ni demora,
me esperas hace siglos.

lunes, 17 de febrero de 2014

EL LUGAR

¿DÓNDE va el canto de los mirlos
cuando huye 
de los vértices helados de la mañana?
¿Dónde va la huella de los horneros,
el eco de los tordos 
y las plumas voladas de las torcazas,
cuando huyen del templo de la noche?
¿Acaso al lugar de las cenizas,
al lecho de las hojas?
Acaso al cielo, al umbral de tu regazo.
Acaso a la cima de los vientos,
al corazón del diluvio,
o al cuerpo mismo de tus cejas.

No hables. 
Cierra los ojos.
Yo estaré a tu lado
para traerte la paredes del monte,
el canto de los mirlos,
la huella de los horneros,
el eco de los tordos
y todas las plumas de las torcazas.

sábado, 15 de febrero de 2014

NAUFRAGOS

LLEGO de la calle
donde apenas empieza a llover.
En mi casa no hay ruidos.
Apenas el roce del viento
contra las persianas
algún crujido sin origen
o unas voces a lo lejos.
Hace un momento 
paseaba a la vera 
de un viñedo con forma de ballena.

Como su lomo es curvo
el horizonte también lo es.
Curva que divide el lomo verde
del lomo gris de la lluvia
como una simetría espectral
suicida.

Mientras regresaba
la brisa jugaba con mis ojos.
Es un aire tibio
que contrasta con el frío
que penetra hasta mis huesos 
al entrar en esta
cárcel elegida
tumba que se busca
para llorar cada día
las penas sin retorno
los malos artificios
y el dolor
que me reviste por entero
cuando entro a las estancias.
Náufragos sin orillas
velan por mi sueño y mi agonía.
Aún esperan de mi 
palabras de consuelo.

jueves, 13 de febrero de 2014

EL AGUA EN LAS ACEQUIAS

DESDE las arterias de un surco
el agua sabia corre desbocada
hacia el destino tallado en los limoneros
con boca de pez
y piel de bermejo.

Pasos extranjeros corren 
por el surco en las acequias
diezmando su vientre
su líquido reflejo en el ombligo de la hojas.

En tu cuerpo
tapizado por folios de colores
cada vez que respiras
tus pechos sueltan hojas.
En algunas hay rostros
dibujos de una infancia.
En otras estás
definitivamente detallada
con tus márgenes y ríos
tus heridas y señales.

Es posible que yo soñase esta imagen
y que de ti no quede más que nada.

La nada.
Esa nada que discurre por mis pasos
y se templa ante la muerte
de las flores de mi frente.
Alguna vez me extravié en el vacío de mi pecho
del que me quedan palabras
calandrias y alguna que otra imagen
donde se observa tu rostro
velado ya por el tiempo
por ese fiel relojero 
que guarda naves e historia.

miércoles, 12 de febrero de 2014

GRACIAS

ATRAVESABAS la tarde
por una ciudad de naranjos
con una flor de seis cuerdas.

¿Lo recuerdas, padre?

Jamás quisiste quedarte
ni respetar los olvidos.
Pero dejaste las huellas
que siempre 
rondan mi frente.

PENA NIMIA

LA boca del diluvio
está repleta de hojarasca
de gorriones y de nubes.

Después
al morir la tormenta
las flores quedan tendidas
sin cuerpo que las cobije.

No te alejes.
Esta tempestad
ya devora muchas lunas
y se desgrana mi cuerpo
sin que tu amor lo refugie.

Mis ojos
mis vértebras
tienen raíces
que crecen sin presentarse
ante el portal de mis cuencas.

Hoy me visita la tarde
cegada sin firmamento
y me contagia de sombra
sin que yo pueda evitarlo.
Hoy solo cierro los ojos
y todo desaparece:

Las piedras
la madera y el agua
la claridad  de tu risa
y la visión de la muerte.




ENCONTRARSE

LA estrategia es
desaparecer sin dejar rastro
y brillar por ausencia.
Borrar las postales
el embellecido plumaje
de recuerdos aún candentes
el olor de los cuerpos
y el abismo de los besos.

LA forma de no estar ya más
es no emitir señales conocidas
ni adjetivos compartidos
en el lecho de la historia.
Es cerrar de un portazo la risa
volver a envejecer
desde el alba hasta la espalda
readmitiendo los dolores
y las trenzas del fracaso.

Tal vez 
mi cuerpo no me pertenece.
Ni mi voz
ni mis manos.
Tal vez me los prestaste al llegar
para verte completada
dándome la forma de tu abrazo
cada vez que tu respiras.

Por eso
quien brilla por ausencia
y destruye las postales
es un huérfano en sí mismo
que busca su cuerpo
su voz y sus manos
por las laderas del cosmos
hasta volver a encontrarse.


martes, 11 de febrero de 2014

LUZ NOCTURNA

CON destreza 
mis dedos giran la llave 
en el cuerpo de la cerradura
que abre la boca del pasillo
donde tus partículas 
flotan en el aire
aunque te has ido.

Me detengo
dejo caer mis brazos
mis párpados
y un pájaro oscuro
vuela sobre mi frente
dejando el rastro luminoso
de su pico en mis temblores.

Hay un cuadro 
con una escalera helicoidal
que asciende 
a un destino incierto
por las doradas vértebras
del día.

Después
de noche 
me andas por entero:
Tus palmas abren mi pulpa
tus dedos arrecian mi sexo
y tus piernas 
que aman sin vergüenza
se extienden como ríos
por el magma 
que es tan tuyo como mío.

A R.A.D.


sábado, 8 de febrero de 2014

FINALMENTE

EN ocasiones
el deseo se viste de amor
de ternura y de futuro.
Pero siempre
esta adversa vestimenta
lo extingue por cansancio
por tedio y por desidia.
Es inevitable entones
la muerte del deseo.
La piel
es la nada sin vestidos. 



viernes, 7 de febrero de 2014

A QUIEN SE AMA

Las magnolias de tu amor
arriban por la noche
y se tienden en mis ojos.

El sueño es
un esquivo pasajero
que se alía con tu vulva.

Me retuerzo en el vientre
de tu pelo
y abrazo tu presencia
que presiento venidera
sin márgenes ni trabas.

Amada
arranca mis besos con tus pechos
mi piel con tus entrañas
y el alma con el ritmo
perfecto de tus piernas.

miércoles, 5 de febrero de 2014

ESTE QUE VA



RECOSTADO en medio de mi nada
respiro a través de otras fosas
observo a través de otros ojos
y destello
a través de otra vida.
La de alguien que no es
quien por las mañanas
se levanta
y se mira al espejo
con rostro atormentado
por múltiples dolores.

Mi huésped acierta:
Calla cuando hablo
y ríe cuando 
a mares 
me pierdo en una ola 
de un llanto  pasajero.

AL despertar hoy llovía.
Aún resuena en mi frontal
el sonido de las gotas
sobre las baldosas del patio.
¿Las recuerdas, hermano?
¿Recuerdas el níspero, el granado?
¿Recuerdas el canto de los gallos,
las risas en el huerto y el sabor
de las mandarinas casi verdes?

Yo lo recuerdo casi todo
cuando me arrodillo ante tus huesos
y lloro sin consuelo.
Yo me zambullo en los arroyos
y veo por tus ojos
y siento por tus brazos
y anhelo por tu vientre
que campa entre los surcos
de los cañaverales.

martes, 4 de febrero de 2014

TUS DONES




MIS dedos guardan
celosamente en su memoria
el planisferio de tu cuerpo.
Paralelos meridianos 
que componen
la constelación de tus dones.
Al menos 
los que mis sentidos interpretan
y bendicen con mis manos
o mi lengua de rocío.

Todos los demás
se arraigan en mi sangre
en mis huesos duplicados
y en el cráter de mi sueño.
Ese que me abraza por la noche
cuando en la penumbra 
yo te nombro y

cierro los ojos
y te veo tal cual eres.

VERDADES

Y si de todas formas
la silueta de tu sombra caerá 

sobre el rescoldo de mi tarde
voy a tentar las olas
los vientos y al frío
para que me encuentres
sin dudarlo ni pensarlo.
 

O para que soslayes
de manera pre-visible

el encuentro por ventura
con espejos que se saben
tus maneras de memoria.
 

A veces tu alma
es un nido de palabras
una pluma de alondra
o una puerta entreabierta.

lunes, 3 de febrero de 2014

GORRIÓN

HIJO, gorrión,
pequeño sortilegio .
Compañero,
me dueles en el alma
cada vez que te despido.

Miro atento tu cabeza,
el pelo enmarañado,
las manos incipientes
y tu alma,
que corre por mis venas.

Yo también
estoy en tus arterias,
en medio de tus ojos
y en la gloria
de oírte cuando ríes,
pájaro salvaje
que anidas mi semblante.

En tu creciente estatura
yo envejezco.
Me lleno de señales
y dolores conocidos.
Esa es, la ley de la existencia,
inevitable, compañera de bitácoras
y andares.

Tal vez yo siempre
te soñé tal cual tu eres:
Retraído mazapán
que me acongojas con abrigo,
cuando tarde
por las noches,
yo te abrazo.

Por eso sé
de algún olvido inexistente,
aniquilado por tus dedos
que recorrieron mis facciones.



OTRO CIELO

Ah la hermosa voz
de tus manos corriendo 
por mi frente disgregada
naciendo de la espuma 
de las ramas cautelosas
a esta hora sin cordura.
Eres mi espejo predilecto
el amor de mis dialectos
el desenfreno de mi rabia
el rostro del deseo.
Eres mi espejo sin rayones
en el mercurio incandescente.
Eres el ser que me desquicia
que me alimenta de locura
y me sostiene desde el aire
cuando tus pies 
son barcos en mi pecho.
Eres el aire que respiro
la queja que me alivia
el vientre que desciende
y me abre tus compuertas.

EPIFANÍA DEL HERMANO

DESPUÉS de los años
en la boca de Febrero
volví a verte hermano mío.
 

Estabas descalzo
con rostro tendido
en medio del tiempo.

Yo sin embargo
después de surcar
el líquido tiempo
había envejecido
años lustros
eras completas.
Había ríos
afluentes bajo mis ojos
sombras resecas
y álamos.

Ahora hablas con voz caliza
con brazos de viento
y lengua de piedra.
No obstante el tiempo declamas
con rosas certeras:

-Hermano:
Tu cuerpo navega
dos ríos que se enfrentan-
-Tus pasos confluyen
en punto ninguno-
- Tus sueños se han roto
y te has extraviado-
-Haz que dialoguen tu norte y tu sur. Confluye tus ríos. Ordena tus pasos
y encuentra el espejo que sabe mirarte-

domingo, 2 de febrero de 2014

VOLVER

AMANECE.
Puedo oír el cuerpo de la muerte
subiendo por mis huesos.
Al final
brevemente todo será
una parte costal de su estatura:

Mis pies
mis piernas
mi torso y mis libros.

Ya no poseo nada
más allá de estas hojas
que sin querer
están vacías
como la negación
de una diana convexa
presa del dolor
y de las nubes.

Bajo mis alas 
crece el vuelo del destino
de lo que ya no veré.

NO hay quejas.
Después de todo
he amado y me han amado
muchas veces

LAS DOS CARAS

EN dos geografías anidan mis versos.
Mi linea imperfecta
mis fieles fantasmas.

EN dos firmamentos observo mi viaje.
Dos caras distintas
del prisma universo.

Bajo mi piel
la hiel del cansancio se cierne desnuda
se vuelve tenaz y circula mis pasos.

Soy el error de una era que acaba

que borda con sombras mis ojos opacos.
Ellos
no recuerdan la voz de la aurora.

Alguna vez los perdí
entre calles dameras.
Luego
siempre fui un Extranjero.