domingo, 23 de noviembre de 2014

TANGO DEL PLATA.


PASAN tristes los cuerpos,
flotando en la corriente indeclinable.
Tus ojos miran desde el fondo,
a través del lodo en suspensión,
de las algas, y de otros cuerpos 
moribundos, sin voz.

Todo acabó al fin.
Ya no existe más espera,
y mucho menos esperanza.
Esto sucede cuando acontecen
las desapariciones.

Alguno, pocos, te recuerdan.
Y otros, pocos, seguimos sangrando
de miedo y tristeza, de rabia,
de injusticia.

Pero la crónica es así, cada día,
que pasa sembrando la desidia,
la metálica risa de la infamia,
que rebota como un rayo,
en la risa de un niño mendigo. 

País tumba, clamor de llamados.
país de sombras y nostalgia.
Soy parte de vos,
cada vez que me siento, 
pido un café,
y observo a la gente que pasa
bajo la lluvia.
Siempre bajo la lluvia.

 

sábado, 22 de noviembre de 2014

EL FINAL DEL AMOR


Dos cadáveres arden, 
se devoran impúdicos,
se besan las trenzas, el azufre,
y nadan abrazados
en el agua turbia, marrón.

En un beso restauran los labios,
que fueron una vez, 
cuando ambos caminaban
tomados de la mano
por el bosque, 
donde recogieron hojas
en las que escribieron su historia.

Los besos, el tacto del sexo
y el olor rancio del adiós
flotan sobre la sábana desierta.

Sólo queda la ceniza.

Por lo demás, ellos caminan solos.
Siguen andando solos,
de sí mismos y del mar.


martes, 18 de noviembre de 2014

EL POZO DE VARGAS / En memoria de mi hermano, Hernán Gonzalez

Hoy el cielo llora paredes vacías,
legajos infames
y huesos sin nombre.

Me arrodillo ante tu cráneo,
y observo el retorno

de los enterrados,
saliendo a la luz desde las aguas,
las piedras o las puertas.

Rezo en amargo,
en silencio sostenido.
Rezo  sangrando,
con la lengua que me ahoga
a esta hora,
siempre a esta hora.

Entonces abro las cejas
y dejo marchar al dolor,
al crujido, a los crespones
y a las plumas negras.



Hermano,
alondra que vuelas
al manto del descanso,
eres el pie triangular
de los desamparados,
la pasión innata de los cactus,
allá en el valle
¿Lo recuerdas?


Hermano,
te soñé mañana,
sonriendo tal cual eras
y sigues siendo en todos
cada día y cada noche.





martes, 11 de noviembre de 2014

CRISANTEMO

Si algún día no estoy,
recuérdame de lirios,
crisantemo.
Y recuerda el lado bueno,

por las dudas. 

El amor ardiente, inseguro.
La sola risa sin sombra,
la timidez contenida, del margen,
y alguna verdad desechada,
quebrada en tu orilla.

Creo, a pesar de todo,
haber sido un buen hombre,
plagado de cicatrices y heridas,
de maldiciones e insultos.
Porque quien habla
a veces miente,
y quien ama a veces yerra.

Por eso indaga, 
profana mi mente,
la imagen raída 
que guardas de mis gestos, 
de mi mano izquierda,
y conóceme al pensarme.
 

Ahí, 
y sólo ahí,
encontrarás al hombre
que amaste.

Con permiso del maestro, ya partido.

lunes, 3 de noviembre de 2014

TANGO OCTAVO

Dónde se quedaron la música,
los martillos,

el paso de las nubes.
Dónde el eco de los rayos,
el metálico ruido de Septiembre,

y la nación de tus fantasmas.

Un sonido azul asciende desde
el abismo de dos cuerpos turgentes, 
trenzados en la esquina
de un café sin firmamento,
de compás eternizado, circular.

El ocaso, sube desde el horizonte
tamizado de sangre y rumor,
de gente que desaparece o se ríe,
detrás de los cristales empañados,
atomizados por el aire de tu voz,
que ya no está, ni volverá.

Bajo por esa calle que yo me sé,
errático, con pasos de brújula herida,
con alas de gorrión ciego,
perdido en la ola brutal de la masa
que camina y se pierde, que desaparece
siempre en la misma esquina,
sin dejar rastro.