lunes, 17 de marzo de 2014

OTRO CIELO/EL SUR

     Volví después de mucho tiempo. Todo, o casi todo había cambiado. El patio ¿Lo recuerdas? En él se erguían dos árboles. Hoy sólo queda el recuerdo de uno.
      Al entrar, por mi brazo izquierdo subía la memoria, por las viejas puertas entraba la memoria y por aquel oído tuyo, ciego, la memoria urdía albores sin infancia.
Soy otro, no el que era entonces. He vuelto, pero mis pasos ya no silban. Ya nadie me conoce y todas las paredes han ves
tido otros sonidos
      ¡Cuanto tiempo ha pasado!
      A veces, o siempre, el dolor es injusto. Qué alma, qué olor, qué vista tan empozada abarca esta noche, toda esta distancia veraz, certera, que nos separa. Busco, ando, camino las esquinas más lejanas. Veo una luz distante. Detrás de ella, el filo inmenso de tu risa, la pasión blasfema del sudor. Las piernas, las manos, las puertas, las bisagras, el viento, el cielo.

 

ACARÍCIAME

MIS palabras ya no andan
mi lengua ya no escucha
y mi corazón se queda mudo
quieto como un animal
dormido en el horizonte.

QUITA esa venda que te oculta
acaricia mi rostro amor.
Así
antes del amanecer
podré yo liberar mis palabras
que serán cientos miles
de estrellas sobre el oeste.

TORMENTA

ES el verano
y el centro de la nada 
sustenta mis falencias.
Vuelvo a ser niño
y de mi nombre brotan naranjales
henchidos de tibieza
aseados de discordia
y ciegos de esperanza.
Pero la niñez se pierde
en el estrago del destino
en la tromba enfurecida
que brota de la tarde.
Entonces la ciudad
se queda sin aromas
las calles se atormentan
son cárceles son ríos
que vienen de la tierra
y mueren en la sombra
donde viven mi estridencia
mi pavor y mi tristeza.
Acaso 
de ser niño
estoy muerto de ti
de dios y de los verbos.
Acaso
de ser hombre
yo vivo en mis recuerdos
donde hoy ya sólo queda nada.
Acaso
de ser nombre
ya sangro en mi costado
sin margenes sin dicha
ni mano ni caricia.
Y sí:
La tarde se desangra
rompiendo mi universo
que es piedra sin presente
sin eco y sin asombros.
Mi voz se llena de anclas
de piedras
de tormento.
Estoy ciego de dios
sin final
ciego de voz/s.