miércoles, 16 de abril de 2014

AMOR INMÓVIL



Tus ojos
ante la copa de vino rojo.
Mis manos
ante tus ojos de copa roja,
cristal de esencia pictórica,
crepuscular, que se ríe mientras
te miro, de frente o sesgado,
para saber cómo te mueves.

En mí
se abre la memoria roja,
queriendo fijar cada matiz,
cada rincón, a sabiendas
de que todo ello, con el paso
de las edades irá cambiando,
como el vino y la copa roja.

Por eso sé
que el ahora no se repetirá,
aunque nuestras voluntades vayan
en ello.
Tendremos, uno tú y otro yo,
bellos cuadros diferentes, de este
encuentro primero, y los sucesivos.
Lo importante será cuidar ese
jardín , para festejar el júbilo
del amor.
Sólo así podremos, cerrar
los ojos y vernos.