domingo, 25 de mayo de 2014

UN MAÑANA

Yo me pierdo
en el corazón de tu abrazo
y renazco de todas las dudas
a un espacio compartido.

Soy el de ayer
y sin embargo ya no tiemblo.
Soy el de ahora
con señales compartidas,
con certezas y añoranza.

Hoy, el sueño trepa
por el cuerpo de los sauces,
enmudece en sus bengalas
y se pierde 
entre los templos del mañana. 

TUS RÍOS

Entonces el azul de tus venas
fue naciendo de mis dedos
y quedándose en el pliegue
de tus manos, que me abarcan
como a un sueño verosímil,
en la totalidad de tus pasos
que vienen y van
en el alma de los faros.



Y también nacieron tus ríos
que resguardan
el laberinto de mi sueño,
y los dedos de mi mano
que por fin te pertenece.

A A. DV.R