martes, 11 de noviembre de 2014

CRISANTEMO

Si algún día no estoy,
recuérdame de lirios,
crisantemo.
Y recuerda el lado bueno,

por las dudas. 

El amor ardiente, inseguro.
La sola risa sin sombra,
la timidez contenida, del margen,
y alguna verdad desechada,
quebrada en tu orilla.

Creo, a pesar de todo,
haber sido un buen hombre,
plagado de cicatrices y heridas,
de maldiciones e insultos.
Porque quien habla
a veces miente,
y quien ama a veces yerra.

Por eso indaga, 
profana mi mente,
la imagen raída 
que guardas de mis gestos, 
de mi mano izquierda,
y conóceme al pensarme.
 

Ahí, 
y sólo ahí,
encontrarás al hombre
que amaste.

Con permiso del maestro, ya partido.