miércoles, 29 de julio de 2015

POESÍA GLOBAL

SUCEDIÓ que las piedras, arrastradas por las aguas, fueron tocándose los labios, amoldando sus formas al sonido primero del planeta.
Este, acaso fue el comienzo de toda musica posible.
Después, en el andén de un tiempo impreciso, la voz de los hombres fue integrándose en las hojas, en las perlas y su danza. FUE viajando desde el centro gutural, a un manto azul de cicatrices.
Y las voces fueron miles, miríadas verdes de sal, de versos,
en los que cada cual buscaba su voz verdadera;
encontrándola, no sin antes recorrer las traqueas oxidadas,
las vértebras del pan, o el lomo adverso de un cometa sobre el que viajan, dormidos:
Gongora,Wilde, Borges, y tantas gotas filosas
que forman este mar.

QUÍMICA DEL SER

ENCARAMADO
al borde de una sima profunda,
vuelvo a escuchar los graznidos de la sombra,
el crujir de la química que anida en mi sangre
con formas diversas:


Cápsulas, grageas.
Ninguna da consuelo,
ninguna da la paz.
Sólo amordazan el llanto,
la ausencia del amor.


DE pie, desde el otro lado,
el hijo mira sin pausa;
carga mi tristeza, con mi impaciencia de ser.
Pero también lleva flores en su dichoso cordal.

Entonces sonríe.
Y las plumas,
las plumas vuelven a andar.


viernes, 17 de julio de 2015

PERIFERIA

UN santuario de umbrales retuerce su espejo. 
Se disloca en el sudor de las flores, 
en la penumbra del asfaltado, y cae sin remedio, 
abriendo la boca.
Mientras, la raíz del cordón se aniquila sin más. 

Sin dejar espacio al compás del rencor. 
Mas allá 
están los árboles que nunca nadie plantó, 
asediados por el sol implacable, 
incansable, 
que como sima sin fondo se descuelga del cielo.
 

Entonces, la cribada luz
y las hojas hechas sombra,
se estrellan contra el suelo,

y mueren.

jueves, 16 de julio de 2015

TU SOMBRA

NO hables.
Cierra los ojos.

Yo estaré a tu lado,
para traerte
la falda del monte,
el canto del mirlo,
la huella del ámbar
y el eco del sueño.


CALLA
no transites mi dolor,
no abarques el rayo,
no escondas tu sombra.


Yo estaré a tu lado
para oír tu semblante,
para ver tus palabras
y soñar lo que anhelas.

NO hables.
Cierra los ojos,
que ya el alba
despunta su pubis.

jueves, 9 de julio de 2015

HUIR DE SOMBRAS

BAJO,
desciendo de las cumbres
sustentado por la frágil madera
de mis pies,
por mis exhaustas columnas.

Camino,
y mi país de sombras
aprende el lenguaje de la luz,
otra vez.
Se desatan las hojas,
otra vez,
los cantares del aire, del agua;
se desatan mis vértebras,
mis pesares ancianos
que regresan al color,
al cobijo de tus brazos blancos,
de tu pulmón que late
incansablemente,
sin decir palabra.
Y yo, 
acerco mis pabellones a tu pecho,
para oír
los hirientes pasos de la sombra,
que se retira,
una vez más a sus cuarteles,
ahuyentada por la luz
de tus entrañas
y tus ojos.

Cáceres, a 09 de julio de 2015